SUEÑA

Sueña, descubre que es posible construir tu propia vida a partir de la toma de conciencia de tu punto de partida, date permiso para soñar, para ponerte en marcha y para alcanzar aquello que deseas en tu realidad.
Sólo si te atreves a soñar, si te atreves a hacer cosas diferentes, podrás obtener resultados diferentes, conseguir lo que aún no tienes, alcanzar lo que deseas.
Si tienes un sueño, ¡despierta! Abre los ojos por fin y decídete a vivir tus sueños, lucha por materializarlos, sal ahí fuera y cómete el mundo.

JUEGA

¡Juega!: La derrota y el triunfo son las cartas del juego en el juego de la vida, por ello, dado que no puedes controlar el azar, lo que sí puedes hacer es jugar tu mejor partida con las cartas que te han tocado en este momento.
La metáfora del juego también es útil para recuperar la parte lúdica de la propia vida. Es decir, para ser feliz es fundamental que disfrutes con aquello que haces y que no te tomes las cosas tan en serio. El final de la vida siempre es el mismo, por tanto, disfruta del camino como una oportunidad que te permite aprender y disfrutar de la parte trascendental y cotidiana de la existencia.

 

AVANZA

¡Avanza! El Coaching facilita el desarrollo de las personas para avanzar hacia sus objetivos y experimentar cambios en profundidad. En este proceso, un  coach te ayuda a esclarecer tus metas, ya sean personales, laborales, de relaciones afectivas, etc., y a ponerte en camino para alcanzarlas.
Desarrolla los planes de acción que te permitan avanzar, desbloquear y liberar obstáculos.
Realiza tus sus sueños y alcanza la mejor versión de ti mismo.

DESTACA

¡Destaca! Marca la diferencia. Descubre quién eres realmente para mostrarte al mundo, y comienza a destacar gracias a todas esas habilidades que hasta ahora mantienes ocultas, será entonces cuando comenzarás a vivir la vida que quieres.

 

GESTIONA TUS EMOCIONES

Gestiona tus emociones. Tus emociones son parte de ti, todas tienen una razón de ser y no son en sí mismas positivas ni negativas. Aprende a gestionarlas, a darles su espacio sin que el estado emocional controle tu vida. Adquiere las herramientas para identificar y gestionar tus emociones.
Tus emociones serán compañeras inseparables en tu vida, por tanto: Asume tus emociones, date el permiso para experimentarlas, enfócalas a tus objetivos y ponlas a tu servicio

 

 

LEVANTA

¡Levanta!: La caída está permitida, levantarse es obligatorio.
Todas las personas en determinados momentos de la vida tenemos traspiés y problemas, tener obstáculos en la vida es normal, lógico y necesario para evolucionar.
Las caídas están para aprender ellas: Nadie nace sabiendo y la mejor forma de adquirir experiencia, sabiduría y crecimiento es a través de los obstáculos que hay en el camino. La clave es no encariñarse con la piedra que te hace caer, sino darte cuenta de que está allí, para qué cuando te levantes y retomes el camino no vuelvas a tropezarte con ella. ¿Recuerdas cuando eras muy pequeño e iniciaste el proceso de aprender a caminar? Seguramente te habrás caído muchas veces, como todos, pero te levantabas e insistías, hasta que lo has conseguido.
Equivocarse o caerse no es un fracaso, y debes romper con ésta creencia que mucho daño nos hace. Tienes una MISIÓN que cumplir, después de cada caída, es tarea tuya descubrir tu misión, levantarte y ponerte en marcha para llevarla a cabo.
Has venido al mundo a ser feliz y el mundo necesita tu aportación, por eso después de cada caída: ¡Levanta!

 

BRILLA

¡Brilla! “Es nuestra luz y no nuestra oscuridad lo que más nos asusta”.
En numerosas ocasiones no somos capaces de ver nuestra luz y nuestra fuerza interior, el miedo y nuestra programación inconsciente nos frenan y nos impiden brillar, a menudo para poder descubrir nuestra luz es necesario un largo proceso interior.
¿Sientes que tienes mucho que dar?, ¿que dentro de tí hay muchos talentos y dones naturales que no estás desarrollando? Empequeñecerse… ¡no ayuda al mundo! Todo lo contrario. Todos tenemos la misma naturaleza y todos venimos a brillar…y cuando lo haces siempre puedes estar alumbrando a alguien; y de eso se trata. Una presencia de luz es capaz de iluminar mucha oscuridad.
 Cuando te permites brillar, das permiso a los demás para que también lo hagan.

 

ROMPE TUS ATADURAS

¡Rompe tus ataduras y conviértete en una persona capaz!
¿Son tus límites reales o mentales? ¿qué parte de tus ataduras nace en la educación que te dieron las personas que estuvieron a tu cargo? Cuando adoptas las creencias de quienes te criaron estás permitiendo a otros que decidan qué puedes hacer y qué no puedes hacer, es decir, estás renunciando a tu poder de decidir.
Cuantos más límites mentales tengas, peor será la imagen que tienes de ti mism@,  al liberar tu mente de los límites, la liberas también de sus ataduras, por lo tanto te vuelves una persona “capaz”.
Rompe tus ataduras y elimina tus límites mentales cuestionándolos y retándolos.
¿Cuáles son esos pensamientos que me limitan?, ¿eso que he pensado y creído durante todo este tiempo, es cierto?, ¿qué pruebas reales y contundentes tengo de que eso es verdad?, si necesitara superarme a mí mism@: ¿qué tendría que ser diferente en mí?, eso que debe ser diferente:  ¿es algo que tengo que hacer o más bien se trata de algo que debo dejar de hacer?, ¿lo he hecho antes?, ¿cuándo lo hice?, ¿cómo lo hice?, ¿qué me impulsó a hacerlo?, ¿cómo me sentí cuando lo hice?, si no lo he hecho antes:  ¿a qué se debe que no lo haya podido hacer?, ¿qué necesito para que esta sea la primera vez que lo haga?, ¿qué va a pasar si no lo hago?, ¿qué pasaría si sí lo hiciera?, ¿cómo me voy a sentir cuando lo haga?

DISFRUTA

¿Te atreves a disfrutar tu vida? El camino muchas veces es complicado, pero nuestra actitud es la que marca cómo lo vivimos. Cuando se disfruta el camino no hay esfuerzo, sino un disfrute de cada paso.
La consecución de una meta dura un momento infinitamente pequeño, ¿cuánto dura el tiempo en que un corredor cruza la meta?,   lo que realmente dura tiempo es el camino hacia esas metas, alcanzar la meta es un pequeño instante, tal vez unos segundos, después la meta queda atrás y vienen otras. Siempre habrá metas, siempre habrá caminos, la manera de llegar a esas metas y de recorrer esos caminos es lo que nos dará riqueza en nuestra existencia, más incluso que alcanzar una meta, ya que ésta puede llegar muy tarde en nuestra vida o incluso no llegar nunca, mientras que el camino hacia ella estará presente en todo el trayecto, por eso disfruta tu vida, disfruta el camino hasta tus metas.

 

VUELA

No tengas miedo y ¡vuela! Vuela con la inocencia de un niño, con la locura del que busca su libertad y rompe las cadenas del silencio gritando a los cuatro vientos esa palabra que te lleva a empezar el primer kilómetro de ese reto, un sueño que dará color a esa existencia llena de tristeza.

Fabula del Águila-Gallina: Un hombre encontró en el bosque un polluelo de águila caído del nido. Lo llevó a su casa, y lo crio en el corral entre las gallinas, patos y pavos, como si fuera una de esas aves. Pasaron cinco años. Un día un zoólogo llegó a la casa del hombre y visitó el corral.
¡Hombre! -le dijo al dueño- ¿Qué hace allí esa águila entre las gallinas? -No es águila— respondió el hombre, ¡es gallina! Es verdad que cuando la encontré era águila, pero la he criado entre las gallinas y aunque sus alas miden 2 metros, jamás podrá volar. ¡Ya no es más que una gallina!
-Pues no— replicó el zoólogo, todavía tiene el corazón de águila, y yo la haré volar algún día. Convinieron entonces que en cierto momento, el zoólogo haría la prueba. Tomando este al águila la sacó del corral, la llevó al aire libre y le dijo ¡Águila, no lo olvides! Eres un águila, no una gallina. Perteneces al cielo, y no a la tierra. Tienes esas alas para volar. ¡Extiéndelas, y vuela!
Pero el águila no hizo caso. Volvió corriendo al corral, a meterse entre las gallinas. –Te dije que era gallina…—comentó riendo el dueño. ¡Pues, ya verás! ¡Ya verás que es águila! repuso el zoólogo.
Día tras día, con paciencia infinita, el zoólogo repetía el experimento y la exhortación. Tímidamente al principio, y con más resolución después, el águila comenzó a extender y mover sus poderosas alas. Un día, al salir el sol, el águila miró de frente su deslumbradora luz. Se estremeció de patas a cabeza como si un choque eléctrico la sacudiera. Alzó la cabeza, brillaron sus penetrantes ojos, extendió sus alas magníficas, y al fin voló, arriba, más arriba, siempre arriba, hasta perderse en el esplendoroso azul. Era, en efecto un águila.

Somos como el águila criados entre gallinas, tenemos alas para volar a las alturas, pero nosotros las mantenemos plegadas, nuestras creencias, nuestra educación y nuestros límites nos mantienen como gallinas y nos conformamos con cloquear y comer granillos del suelo.

¡Atrévete a Volar!